Aplicación de biomarcadores de inestabilidad genómica en la detección de modificaciones tempranas y evaluación de seguridad con fines preventivos en distintas situaciones de riesgo genotóxico
La interacción entre ambiente y salud es estrecha y compleja, dependiendo de la combinación de múltiples elementos (predisposición genética, estilo de vida, exposiciones). La genética toxicológica, mediante biomarcadores, permite en distintas situaciones de riesgo genético caracterizar el daño inducido, como el relacionado con el origen y progresión del proceso oncogénico, o el necesario para evaluar la conveniencia y seguridad de un producto aislado para uso terapéutico en humanos.
Este proyecto se centra en la inestabilidad genómica como factor fundamental frente a situaciones de riesgo genético potencial. Los biomarcadores (ciclo y muerte celular, sitios álcali-lábiles, rupturas de simple y doble cadena, daño oxidativo, alteraciones cromosómicas por fallas en la reparación y del aparato mitótico) representan una medida objetiva de lo que sucede en una célula u organismo, pudiendo servir como sistemas de alerta temprana en salud humana.
Proponemos al biomarcador como eje y lo utilizamos como una herramienta validada con otras finalidades. Dado que el cáncer se diagnostica en etapas tardías resulta fundamental una mayor comprensión de su patogenia para el diseño de nuevas estrategias orientadas a la detección temprana. Por ello, en el cáncer cérvico-uterino y de próstata se propone la aplicación de estos biomarcadores para vincularlos con detección temprana y severidad de patología.
Asimismo, para la evaluación de elementos presentes en productos naturales con características fitoquímicas de interés terapéutico, la utilización de biomarcadores in vitro en líneas celulares permite determinar la seguridad de su empleo, y a la vez cumplir los requerimientos internacionales establecidos, que siguen los principios de las 3R.
Contacto: cigetox@gmail.com